¿Cuál es el secreto de la felicidad?

¿Cuál es el secreto de la felicidad?

Un día me preguntaron ¿cuál es el secreto de la felicidad?, a lo que yo contesté: No sé cual es el secreto de la felicidad, pero si sé lo que me hace feliz a mi.

Cada día me levanto con el entusiasmo de una niña. Cómo he llegado a tener ese entusiasmo te preguntarás, ni yo sabría decirte, siempre he sido así, pero es que creo que todos los niños son así. Tal vez, la diferencia es que no he querido renunciar a ser esa niña que se levanta con entusiasmo.

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¿Cuál es el secreto de la Felicidad?

Me gustan las cosas pequeñas y disfruto con ellas, pienso que las grandes es la construcción de muchas pequeñas, así que no me complico por conseguir nada grande.

Cada día me gusta poner música en mi vida, si no hay música, canto yo(aunque a eso solo me atrevo en los días lluviosos de invierno). La música es capaz de resucitar a un muerto, si sabes elegir la adecuada, hacer las cosas al son de la música siempre es mucho más divertido.

Pero hay dos cosas fundamentales que son las que hacen la diferencia absoluta. Vivir sin miedo y apego. Eso es lo máximo.

Hace mucho tiempo hice las paces con la vida y con todo mi alrededor, acepté la responsabilidad de mis miserias y aprendí a transformar la miseria en oportunidad.

Cada día está repleto de oportunidades, un 85% no se aprovechan por miedo y un 14% no se atreven a vivirlas. Así que mi margen para moverme es de un 100%

El enfoque que le das a la vida siempre va condicionado por el miedo o apego, cuando esto no existe tu enfoque es distinto.

Digo cuanto siento en el momento que lo siento, eso me permite ser autentica pero sobre todo respetar a la persona con la que hablo ya que le ofrezco lo que realmente soy, mi yo al desnudo.

No tengo ningún miedo a que me hagan daño, de hecho me cuesta pensar que unas palabras puedan dañar a nadie, solo son palabras ¿qué sentido tiene eso? Eso me permite mostrar mi corazón sin temor.

Si cuando me abro a una persona esta no da respuesta, no fluye conmigo o no corresponde del mismo modo, doy por concluida ese tipo de relación y me abro a otra distinta. A veces los temores de los demás no permiten que la relación entre dos personas sea original, se pueda manifestar con lo harían dos niños sin pudor, así que con el máximo respeto a sus miedos y forma de ver la vida, dejo esa amistad en el sitio que desea estar.

La vida nos va constantemente trayendo miles de relaciones y circunstancias, apegarse a alguna de ellas es equivalente a pensar que eres un gran sabio y sabes que lo de ahora será lo mejor de tu vida. Desde mi ignorancia me dejo llevar por la vida y cuando alguna relación o circunstancia no fluye espero que venga la siguiente. No fuerzo ni obligo nada, me parece correcto como es y si tiene que ser será, no soy quien para decir que eso es lo más adecuado cuando todavía no conozco el resto.

¿Cuál es el secreto de la felicidad?
¿Cuál es el secreto de la felicidad?

Si doy confianza y no me la dan, respeto ese proceder y abandono una relación que a mi parecer nunca puede ser auténtica porque no hay un verdadero intercambio.

Suelo hacer los planes al día, pero me encanta improvisar, pienso que la “chispa de la vida” de la que habla la coca cola es eso. Cuando piensas así cualquier cambio de planes puede pasar a ser la chispa de la vida en vez de un gran berrinche. ¿Cómo puedo saber que ese inconveniente o improvisación no es lo mejor para mi?

No pienso en enfermedades ni atiendo ninguna conversación que hable de ellas. La mitad de los hipocondríacos que hay es de escuchar enfermedades y luego ante cualquier síntoma pensar que le suceden.

Nunca pierdo mi tiempo, nunca. El tiempo es vida y lo vivo como quiero vivirlo, no lo pierdo escuchando enfermedades, pero tampoco criticas, discusiones y cualquier cosa que no tenga que ver directamente con mi vida. Me parece una forma maravillosa para quien quiera que la vida se le escape entre las manos.

La vida me da muchas cosas para mostrarme como una ingrata. Hay quien piensa que la vida le ataca o conspira contra ellos continuamente, es semejante a echarle la culpa al perro.

Me preguntan a menudo si la felicidad la consigo por lo que ayudo a los demás, y ahí me doy cuenta de que mi forma de ver las cosas no es ni por asomo la misma. Yo no me considero que ayude a nadie, de hecho no enfoco ningún aspecto de mi vida en ayudar a nadie( hablamos de ayuda emocional, psicológica… no física) Es más, creo que las personas que se dedican a ayudar emocionalmente a los demás son sinceros equivocados. Nadie puede ayudar a nadie, colocarte en la posición del que ayuda es ponerte por encima del que necesita ser ayudado, y es precisamente la peor ayuda que se le pueda dar. No puede existir una verdadera ayuda sin que te consideres de igual a igual.

A mi me gusta aprender de la vida y luego escribir sobre ello, hablarlo, la verdad es que disfruto mucho y esa es la única razón por la que lo hago.

Uno puede “ayudar” o “enseñar” pero si el que recibe no hace caso, no sirve de nada, por tanto, no se ayuda o enseña, sino que se ayudan y aprenden. Pensar lo contrario es una forma de saciar la baja autoestima de quien pretende enseñar o ayudar.

Cuando uno hace las cosas porque quiere y le divierten tiene muchas ventajas, su trabajo es un hobby y no tiene competencia alguna, ya que aunque otras personas hagan lo mismo, lo hacen con otra intención. En mi caso, no tengo competencia porque nadie puede competir con hacer lo que quiero y me divierte.

Podría enumerar un montón de cosas del día a día, pero las dejaremos para otro momento o para las personas que estén a mi lado.

¿Cuál es el secreto de la felicidad?

Lucía Ferrándiz

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