Cómo superar el duelo de una muerte

Cómo superar el duelo de una muerte

 

La dureza con que golpea la muerte de un ser querido las vidas de sus familiares es algo que marca para toda una vida. Ya nunca se podrá ser el mismo. Cómo superar el duelo lo antes posible, es necesario desde todos los puntos de vista para mantener una salud física y mental que permita que la vida del familiar vuelva a fluir.

 Hay unos conceptos básicos y muy extendidos en los cuales yo no entraré, aunque sí los voy a enumerar.

 

 

 Las fases del duelo que se tienen establecidas son:

  • Fase de negación.
  • Fase de enfado.
  • Fase de dolor.
  • Fase de aceptación.

No voy a desarrollar ni hablar de estas fases ya que hay mucha información repetida, diciendo lo mismo de formas diferentes, y yo no voy a entrar en eso. Si alguien quiere mas información sobre esas fases puede buscar de forma muy sencilla la información en internet. Yo no hablo de ellas, no porque tenga nada en contra o considere que no son ciertas, sé que son acertadas. No hablo de ellas porque ya hay demasiada información y lo que yo quiero es aportar cosas que no estén o de las que se habla poco, ser original, en definitiva, ser yo. 
 
El duelo a una muerte no viene solo, sino que genera, a veces, multitud de causas psicológicas más, que como son a consecuencia del duelo, nos hace creer que es del mismo duelo. El tener claridad sobre esto, es fundamental, para superar el duelo y sus consecuencias. Y precisamente ahí voy a ahondar en este escrito, ya que de las fases del duelo ya hay mucho escrito, pero no de lo que voy a escribir.

 La muerte de un ser querido supone un golpe en la vida, un mazazo. El papel que represente la persona que ha muerto, la edad, las circunstancias, etc., es ajeno a el duelo, pero no a la capacidad para superarlo. No se puede meter todo en el mismo saco. En cada muerte y en cada persona doliente hay un mundo que no se puede ver, por eso cada uno lo sentirá de un modo diferente. Hay miles de lazos invisibles que determinarán el dolor y el tiempo de duelo. De esos lazos invisibles vamos a hablar.

 
A menos lazos invisibles tengamos antes se superará el duelo. Veamos alguno de los lazos más importantes. Pero no antes sin decir que todos los lazos son ajenos a la muerte, pero relacionados con ella. Dicho de otro modo. Se puede haber superado el duelo, pero nunca superar los lazos invisibles, por lo que la persona se pensará que no ha superado el duelo. El duelo siempre es cuestión de tiempo, los lazos invisibles no, te podrán acompañar hasta tu muerte.

El duelo tiene que ver con la muerte y desaparición de esa persona en nuestra vida. Ya no la tendremos jamás.

 

Los lazos invisibles tienen que ver con cómo afecta a tu vida la muerte de esa persona:

1. Las cosas que se nos quedaron sin decir. Tu mente repetirá constantemente eso que no le dijo, se podrá quedar como una pesadilla que no cesa de repetirse, porque “nunca” podrás decirlo. En terapia a veces se aconseja que se le diga al ser querido ya difunto. A veces funciona, otras te alivia, no es una mala opción. Pero hay una forma más sencilla. Se solventa con dos preguntas: ¿Por qué se lo tengo que decir?, y ¿qué soluciono con ello? Esto podría ampliarse mucho más, porque de las respuesta se podía obtener información sobre ti que te ayudaría en otras facetas de la vida, pero ya sería irnos del tema que estamos tratando.

 

2. La culpabilidad. Este lazo es destructivo, hace que la persona reaccione de tantas formas y todas dañinas para ella, que sería realmente complicado enumerar todo el daño que se puede hacer una persona que arrastra culpabilidad. Yo he visto desde el auto sabotaje a depresiones encubiertas que se arrastran muchísimos años, con todas las consecuencias que esto conlleva.

 Frases que se repiten en la mente a forma de golpes “ Me porté mal”, “ Le oculte la verdad”, “Le mentí”, “no le ayude”,”no le presté atención”,” no estuve cuando me necesitaba”,”hubiese podido evitar su muerte si…” etc. Esto no forma parte del duelo, pero es tanto o más difícil de tratar que el duelo.

 Muchas personas que no superan esto, se piensan que todavía no han superado el duelo, confunden lo que les pasa, así es difícil salir de la situación. Tratas lo que no te sucede.

 ¿Qué se hacer cuando este lazo invisible te esclaviza?

 Liberarte de él.

 Si ese lazo tiene su ubicación en la mente, se trata de hacerle una jugada maestra a la mente para que te libere de él. Muy sencillo, hazle la siguiente pregunta a tu mente, como si le hablases a ella. ¿Quién se siente culpable, tú o yo? Esta simple pregunta tiene muchos más beneficios que el liberarte de la culpa, si lo haces bien, también te aportará más conciencia y menos identificación con el Ego. Solo me queda decir que en caso de contestar tu mente, nunca te dará una razón coherente. Así es la mente.

 

3. Apego o dependencia del difunto. Si tu vida se ha basado en que la otra persona hacía múltiples funciones que ahora te ves incapaz de hacer, o sin más debes empezar de nuevo, tienes un problema y no es de duelo, aunque se remita al duelo. Son muchas las cosas que te quedan por hacer. Un nuevo planteamiento de vida. Si necesitas ayuda no dudes en pedir ayuda a los profesionales. Yo solo te diré que construir una nueva vida tiene la ventaja de que la puedes confeccionar a tu antojo, esta vez puedes confeccionar una vida en la que no dependas de los demás, y eso es un proyecto muy duro, pero muy emocionante. Significa que vas a ser dueñ@ de tu vida. Que el pasado no es una buena base. Para lo único que sirve es para que aprendas y no repitas los errores.

 

Indudablemente hay muchos más lazos invisibles, he enumerado los tres que considero más importantes y que al no superar te pueden hacer pensar que no has superado la muerte de ese ser querido. La muerte no deja solo un duelo, sino una estela de lazos invisibles que es necesario solucionar.

 

Lucía Ferrándiz

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